25/9/2014

Visitas pastorales

Una de las cosas de las que últimamente estoy disfrutando más, y de las que reconozco, antes no dedicaba demasiado tiempo, son las visitas pastorales. Como sabéis, Alex y yo pastoreamos una iglesia protestante, o más conocida como evangélica, ya hace unos 11 años. Como mujer de pastor he pasado por un proceso largo de encontrarme a mí misma y de aceptar lo que Dios tiene para mí en su servicio. Algún día os contaré la historia...

En fin, cada semana me organizo de tres a cuatro visitas. Suele ser a familias  o a mujeres. Normalmente  suelo quedar en alguna cafetería o también en el local de la iglesia si se trata de orar.
Pero esta semana he tenido la ocasión de visitar a un matrimonio joven y a su bebé, mi amiga "Chispi", como yo la llamo, aunque su nombre real es Gabriela. Le llevé un cuento con forma de gato de esos interactivos con piezas interiores de cartón. Creo que le gustó...porque lo mordía con ganas, jajaja.

Me hizo ilusión porque ya me tenían preparado un té y un delicioso bizcocho casero. Fue un tiempo especial en el que pude compartir con mami e hija, y el papá me mostró su colección de rabeles hechos de manera artesana que él mismo construye y toca, hechos con calabazas, botes o latas de bombones.

Por otro lado he disfrutado también estos días de mis deliciosas ensaladas vegetarianas. Me encanta lo verde, por algo me llamo  Lechuga de apellido. Además he terminado de ver la cuarta temporada de Downton Abbey y me quedo expectante con algunos de mis personajes favoritos, como la viuda Violet, Condesa de Grantham, o Edith su nieta, que la pobre no tiene nunca suerte en el amor...

Os dejo con un versículo de la porción que esta semana estamos meditando acerca de Josué  y que quisiera compartir con vostras. Un beso.















19/9/2014

Otra tarde de té

Alguna tarde me gusta tomar un té en condiciones, y como en casa de mis padres, cualquier excusa es buena. Pero tomar el té uno sólo no es tan especial como tomarlo acompañado, y por supuesto, ha de ser de calidad y con  alguna delicia especial.

Estaba sentada en nuestro sofá "viejo", que por cierto necesita una sustitución, ya que la carcoma lo ha ido minando por debajo y los botones se le siguen cayendo. Como os decía, estaba inmersa en una lectura bíblica y charlando un rato con Alex, tapadita con una  suave manta de franela, cuando alguien llama a la puerta. Era nada más y nada menos que el novio a  quien casamos el sábado pasado. Nos traía un regalito de la luna de miel. Era un paquetito muy bien envuelto en papel amarillo, sujeto con un cordón  de color naranja acabado en un lacito, con la imagen del acueducto de Segovia y una dirección igualmente impresa. Sigo pensando cuán importante es  la presentación o la envoltura de cualquier regalo, por sencillo que sea. Para mi  forma parte del regalo mismo.

Sí, lo habéis adivinado, eran pastitas de té de la pastelería Acueducto en Segovia. Como era una visita rápida, tuve que tomar el té sola, porque Alex también se marchaba, aun así  disfruté de las galletitas y de la última bolsita de té que me quedaba, se trata de una marca de té inglesa que me gusta mucho, PG tips tea, es un té negro ideal para  el desayuno, aunque a mi me encanta también para merendar. Pues nada, como siempre, os dejo unas fotos.






14/9/2014

Una boda preciosa

 Solamente un apunte para contaros lo magnífica que fue este Sábado la boda de Jeefry y Carmen. Una unión  de sangre peruana y gitana con un toque romántico al más puro estilo americano. Ha sido un placer, un privilegio y toda una experiencia colaborar en este enlace con los pastores Guillermo y Teresa Williams, ya que el novio ha sido feligrés de nuestra congregación durante varios años y Alex tuvo el privilegio de casarlos.

Me encantó ser la fotógrafa, de hecho las fotos que comparto con vosotros son solamente una pincelada, ya que todavía no están editadas, y guardo el privilegio a los novios de sacar a la luz las fotos oficiales. La decoración me pareció preciosa y me recordó a esas películas de boda americanas, con velas a ambos lados del altar y un arco precioso de flores en el centro. No faltó detalle. Los platos y cucharas parecían de porcelana y acero.¡Qué sorpresa al comprobar que eran de plástico!

La tarta estaba riquísima y era totalmente casera hecha por una  hermana brasileña de nuestra iglesia. Sinceramente para mi, todo fue perfecto.

El toque final lo puso la familia de la novia, cante y palmas ¡qué arte! Pues nada, os dejo unas fotitos y más adelante tendréis más detalles y que Dios bendiga a los novios. A ellos les dedico este versículo de Cantares 8:7